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Casas prefabricadas

Casas prefabricadas, ¿sí o no?

12 noviembre 2018 Actualidad Noticias Vivienda


Las casas prefabricadas están cada vez más de moda, y es la opción elegida por muchas personas

En España la búsqueda de casas prefabricadas han aumentado casi el 50% en el último año. Y es que es una buena alternativa para acceder a una vivienda.

Este tipo de casa ofrece a sus compradores muchas ventajas, sin embargo en España no están tan instauradas como en otras países y aún estamos muy lejos de uno de los grandes: EEUU
Existen trabas, complicaciones y algunos problemas la hora de adquirir una casa prefabricada. Vamos a hablar de algunos de ellos

Problemas a la hora de adquirir casas prefabricadas

1. Cultura
En primer lugar hay que destacar que aunque ya cuentan con una larga trayectoria en el mercado, las casas prefabricadas siguen ocasionando cierto rechazo en la población. Uno de los motivos es la asociación de la palabra “prefabricado” a algo de baja calidad, de diseño simple, materiales baratos y poco resistentes.

Pero la realidad no puede estar más alejada. Prefabricado significa que la construcción se ha realizado en fábrica, esto se traduce en una mayor calidad del producto final. Es por eso que grandes promotoras españolas como Vía Célere o Aedas Homes, están apostando por la construcción de sus viviendas en fábricas.

Casas prefabricadas

 

2. Ubicación
En segundo lugar, por muy evidente que parezca, para adquirir una casa prefabricada y poder disfrutarla es necesario disponer de un terreno en el que plantarla, salvo que sea móvil.
La ubicación de la parcela en la que vayamos a ‘plantar’ la casa prefabricada es lo que influye realmente en el precio.

Podemos encontrar casas totalmente funcionales y con instalaciones de primera por 100.000 euros. Esto es un ‘chollazo’, pero ahora toca pagar el suelo.

Las parcelas ubicadas en terrenos urbanos tienen un precio bastante alto, por lo que el presupuesto inicial se incrementa notablemente.

En el otro lado de la balanza, las parcelas situadas en suelo rústico tienen un precio menor, pero llevan inscritas otros costes, como que sean eficientes y sostenibles y que no transgredan la arquitectura del entorno que las rodean.

Casas prefabricadas

3. En tercer lugar, hay que hablar de la financiación

Es una de las grandes trabas a las que se enfrentan los futuros compradores de una casa prefabricada. Para conseguir el dinero, hay varias posibilidades: préstamo personal, hipoteca y crédito auto promotor. La posibilidad de beneficiarse de uno u otro depende de si son móviles o fijas.

Las casa prefabricadas móviles son aquellas que no están ancladas al suelo, por lo que se consideras bienes muebles. En este caso, no existe por tanto la posibilidad de pedir una hipoteca. La única posibilidad de obtener financiación es un préstamo personal.

Los bancos no suelen ofrecerlos, pero se puede hacer entre particulares con las mismas garantías. Es decir, la vía de financiación es la de un automóvil.

En el caso de las casas prefabricadas fijas, en la financiación es clave el denominado préstamo auto promotor. Esta vía de financiación va dirigido a particulares para que construyan su propia casa. Para poder obtener el crédito, estos son los requisitos:

  • Poseer la parcela en propiedad o alquiler sobre la que se construirá la vivienda.
  • Que el proyecto de la casa prefabricada esté firmado por un arquitecto del Colegio de Arquitectos de la comunidad autónoma en la que se vaya a levantar
  • Y estar en posesión de la licencia de obras del Ayuntamiento del terreno en el que vaya a estar la vivienda.

Sin embargo, a diferencia de las hipotecas tradicionales, el banco no entrega toda la cantidad del préstamo a la vez, sino que va ingresando parte según el proyecto va avanzando.

4. En cuarto lugar, no podemos olvidar las licencias y trámites necesarios
Otro de los inconvenientes que pueden echar para atrás a los futuros compradores de una casa prefabricada son los trámites y la legislación que las rodea, que es igual que el de las construcciones tradicionales.

Al ocurrir esto, muchas de las ventajas que ofrece su construcción, como puede ser el coste y el tiempo de fabricación, se pierden o por lo menos se ven difuminadas. Pero de este punto hablaremos más en profundidad otro día.